Hasta en comunidades que habitualmente recibían el agua potable sin interrupciones se está comenzando a racionalizar, y en los que ya enfrentaban problemas el suministro se agudiza.

Darío Fernández, vocero de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (Coraasan) calificó de preocupante la situación ante la falta de lluvia que permita mejorar el nivel de los embalses que alimentan los acueductos.

En el día de ayer la presa de Tavera siguió disminuyendo su nivel de agua y se encuentra en 313.80 metros cúbicos sobre el nivel del mar, por lo que entra en el punto crítico.

El director de comunicaciones de Coraasan dijo que siguen trabajando en las medidas que anunciadas recientemente, como el que los centros acuáticos que estén autorizados, solo operarán sábados y domingos y los que no, les cortarán el servicio.