El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, declaró este jueves el estado de emergencia en la ciudad y adelantó que las medidas excepcionales que se están tomando para frenar el coronavirus podrían extenderse “durante un número de meses”.
Entre otras acciones, el gobernador Cuomo decidió este jueves prohibir cualquier reunión o evento que congregue a más de 500 personas, lo que obligará al cierre de teatros y recintos deportivos, entre otros, medidas que según apuntó De Blasio podrían durar “meses”.
Ello incluye a grandes estadios como el Madison Square Garden o los principales escenarios de Broadway, mientras que los lugares con capacidad para menos de 500 personas -incluidos bares y restaurantes- tendrán que limitar su ocupación a un máximo del 50 por ciento.
Todo ello, advirtió De Blasio, tendrá un enorme impacto económico y humano en la ciudad, por lo que subrayó que las decisiones “no se han tomado a la ligera”. Según el alcalde, las cosas “van a empeorar mucho antes de que mejoren”.





