En su primera participación en los playoff desde 2006, los Sacramento Kings doblegaron este sábado a los Golden State Warriors, vigentes campeones de la NBA, en el primer y apasionante encuentro de esta primera ronda de la Conferencia Oeste (126-123).
Sacramento vivió una noche mágica e histórica con un equipo que no solo terminó tercero en el Oeste en la temporada regular sino que ha sabido enganchar con su descaro y joven talento a toda la ciudad.
El Golden 1 Center presentó un ambiente extraordinario y rebosante de ilusión y los Kings respondieron a la energía de sus fans llevándose ante los Warriors (sextos del Oeste) la primera entrega de este derbi californiano (apenas una hora y media en coche separa a Sacramento, que es la capital del estado, de San Francisco).
De’Aaron Fox fue el héroe de los Kings con 38 puntos y Malik Monk también brilló con 32 puntos para ocupar el hueco dejado por un desacertado Domantas Sabonis (12 puntos y 16 rebotes con 5 de 17 en tiros).
Stephen Curry, que falló un triple sobre la bocina para forzar la prórroga, encabezó a los Warriors con 30 puntos y Klay Thompson sumó 21.
Golden State contó además con el importante regreso de Andrew Wiggins, inédito desde mediados de febrero por problemas personales y que firmó una gran actuación con 17 puntos pese a que falló un triple crucial a falta de 10 segundos y con su equipo un punto abajo.
La vuelta del alero dejó además una curiosidad: Wiggins comenzó desde el banquillo y este fue el primer partido de su carrera en la NBA como suplente tras 662 apariciones seguidas como titular.
Fox hace soñar a Sacramento
Pese a su título de 2022 y los cuatro campeonatos en los últimos ocho años, los Warriors se presentaron en estas eliminatorias con sombras notables, sobre todo a domicilio tras un penoso balance de 11-30 lejos del Chase Center en la temporada regular.
Pero el conjunto de Steve Kerr sabe crecerse en los momentos importantes.
Así, Thompson empezó el partido con 7 puntos seguidos y Draymond Green y Gary Payton II destacaron en defensa.
Especialmente importante en el apartado defensivo fue el regreso de Wiggins, imprescindible en la rotación de los Warriors que conquistó el anillo el año pasado.





