miércoles, diciembre 6, 2023
spot_img
InicioNacionalesEl lugar secreto desde donde se planificó la revolución del 65

El lugar secreto desde donde se planificó la revolución del 65

LA REVOLUCIÓN DEL 65 SE INCUBÓ EN “BOMBA” DE LA SAN MARTÍN

En la confluencia de ave­nida San Martín y la calle Oviedo hay una “bomba” que, para el colectivo ciu­dadano, es nada más que­una suma del componen­te general de estaciones de combustibles.

Sin embargo, esta “bom­ba” fue un centro de deba­te y planificación de ideas constitucionalistas duran­te la Guerra de Abril de 1965, un acontecimiento histórico-revolucionario­del que mañana, domin­go, se cumplen 57 años.

­nes, algunos retirados de las filas por sus creencias, otros aún activos a pesar de lo que propugnaban,con distintos rangos y di­frentes instituciones cas­trenses, allí, en la “bom­ba”, se juntaban todos.

“Cada vez que a uno de nosotros nos cancelaban por plantear que Trujillo fuera cambiado por una democracia, o que un gru­po de oficiales propagaba o hablaba de asuntos de­mocráticos, que se mostra­ban diferentes, iba para la bomba”, relató el catedrá­tico y exmilitar Jesús de la Rosa.

Este ciudadano, quien ostenta el rango de capi­tán de navío, todavía guar­da lúcidos recuerdos de su participación en la Guerra de Abril como comandan­te de tropas del Ejército Constitucionalista, además de integrante del grupo de la “bomba”.

Los jóvenes que allí se re­unían eran, en su mayoría, oficiales de todas las ramas que tenían simpatía por la democracia y encontra­ron en esa “bomba” de ex­pendio de combustibles un cuartel seguro para planifi­car cómo retornar a la cons­titucionalidad de 1963.

Más de medio siglo des­pués, el local, que perte­necía a un pariente del entonces capitán Héctor La­chapelle Díaz, todavía exis­te allí, “al doblar” de Radio Televisión Dominicana.

“Ahí comenzábamos a ha­cer planes de desarrollo pa­ra el país, es decir, un local político disfrazado de bom­ba de gasolina; cada vez que ibas a la bomba, con quién te encontrabas eran oficiales cancelados y quie­nes todavía no eran cance­lados, pero que su deseo era que lo fueran para reunir­se libremente en la llama­da bomba”, recordó De la Rosa.

Los militares estaban se­parados, entre los que apo­yaban la perpetuidad del ré­gimen y los que buscaban un nuevo país, más justo y democrático.

La “bomba” fue uno de los variados lugares donde es­tos últimos se daban cita desde que había iniciado la conspiración contra el go­bierno de facto de Donald Reid Cabral, pues “cuando se está en una conspiración militar de ese nivel, no se puede fijar en un lugar; tie­ne que cambiar de posición en cada momento”.

Pese a que llegaron a re­unirse en Güibia y Boca Chica, entre otras locacio­nes de Santo Domingo, el local de venta de combusti­ble donde empezó a traba­jar Lachapelle, cuando fue sacado de las filas militares, era el de más fama, gracias a lo fácil que era llegar y la comodidad de su ubicación.

Una vez culminados los encuentros, estos jóvenes militares, en edades de en­tre 19 y 35 años, llevaban a la acción sus planes y pro­yectos mediante su ubica­ción en lugares estratégi­cos, donde iban a “controlar lo de ellos” y a “pasar revis­ta”.

Esto último implicaba ha­cer acciones que se corres­pondieran a lo que iban a lograr, en la búsqueda del derrocamiento de Donald Reid y salir a las calles a lu­char con una pistola y un fusil ametralladora, las ar­mas que les habían asigna­do cuando se integraron a la milicia.

Llegó el día decisivo
Recordó que el sábado 24 de abril no se reunieron en la “bomba”, sino en un res­taurante, frente al Parque Independencia, para termi­nar los aprestos del movi­miento revolucionario que empezaría el lunes, algo que venían planeando desde el derrocamiento de Bosch.

RELATED ARTICLES

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -
MITUR
- Advertisment -spot_img
- Advertisment -spot_img

Most Popular

Recent Comments