La diabetes es un grupo de enfermedades caracterizadas por un alto nivel de glucosa (azúcar) en la sangre, resultado de defectos en la capacidad del cuerpo para producir o usar la insulina.
Jenny Disla, endocrinóloga de los Centros de Diagnóstico, Medicina Avanzada y Telemedicina (Cedimat), informa que según la Hoja Informativa Nacional de los Estados Unidos, publicada en el 2017, cada año se diagnostican 1.5 millones casos nuevos de estadounidenses con diabetes.
Explica que existen varias formas de diagnosticar la diabetes, como la glucosa plasmática en ayunas, la prueba de tolerancia a la glucosa oral, la hemoglobina glucosilada o HbA1c y una prueba al azar de glucosa plasmática.
A veces es necesario repetir la prueba una segunda vez para hacer el diagnóstico certero.
Especifica que a menudo no se diagnóstica porque muchos de sus síntomas parecen inofensivos. Cita entre los más frecuentes, constante necesidad de orinar, sed inusual, hambre extrema, pérdida de peso y visión borrosa.
Además, explica que el paciente puede presentar infecciones frecuentes, hormigueo o entumecimiento en manos o pies, fatiga, entre otros.
“Si usted tiene uno o más de estos síntomas, consulte a su médico. Si no tiene síntomas, es posible que aun así tenga diabetes.
Las señales
El diagnóstico se hace muchas veces al notar elevaciones de la glucosa en sangre u orina durante la realización de pruebas de laboratorios de rutina, de ahí la importancia del chequeo preventivo”, destaca la galena.
La especialista sostiene que la detección temprana y el tratamiento de los síntomas de esta enfermedad pueden disminuir la posibilidad de tener complicaciones. Advierte que se estima que al momento del diagnóstico, un paciente con diabetes tipo 2, ya tiene alrededor de cinco años padeciendo de esta enfermedad.
Al hablar sobre los tipos más frecuentes, la endocrinóloga menciona la diabetes tipo 1, tipo 2 y gestacional. Existe también diabetes secundaria, debido a otras causas específicas.





