¿Sabías que una de cada 50 personas en el mundo es portadora de un aneurisma cerebral; y que cada 18 minutos se rompe un aneurisma cerebral, produciendo una hemorragia, la cual puede ser fatal o invalidante? Es por eso que hoy queremos hablar de este tema y sus formas de tratamiento.
Se conoce como aneurisma cuando hay una dilatación localizada en una arteria de 2 a 3 mm en el cerebro, donde el flujo sanguíneo debería ser lineal.
Esta se transforma en turbulenta, debido a la división de dicha arteria, provocando un estrés hemodinámico a la pared de la arteria y se forma la patología, así explica el doctor Luis Eduardo Suazo, neurocirujano del Centro de Diagnóstico Medicina Avanzada y Telemedicina (Cedimat).
Uno de los indicios más frecuentes es ver a jóvenes que, de forma repentina, sufren un cuadro de dolor de cabeza brusco y se desmayan.
Esta situación puede deberse a la ruptura de un aneurisma cerebral. Dentro de los síntomas más frecuentes de un aneurisma cerebral está un cuadro de dolor de cabeza, relatado como el peor de su vida, seguido de náuseas, vómitos, rigidez en el cuello, visión doble o borrosa.
También pueden sentir mareos, dificultad para caminar, convulsiones, molestia a la luz (fotofobia) y la caída de un párpado.
“Si se presenta algunos de los síntomas mencionados, es una alerta ante la presencia de esa lesión, por lo que se debe proceder de emergencia a la realización de una tomografía computarizada, la cual permite detectar generalmente si existe algún tipo de hemorragia cerebral”, comenta el especialista.
La hemorragia subaracnoidea es aquella que se esparce por las cisternas de la base del cerebro.
El experto resalta que mediante la tomografía se puede confirmar si hay sangrado y, en este punto, a través de una angiotomografía, una angiorresonancia o una angiografía cerebral, se puede visualizar el aneurisma responsable del sangrado.
De acuerdo al tamaño, forma y ubicación de se decidirá el tratamiento adecuado para cada caso del paciente.





