La epilepsia es una enfermedad del sistema nervioso central de larga duración que produce convulsiones o crisis epilépticas en forma repetitiva.
Esta enfermedad afecta a alrededor de 1-2 % de la población y puede darse a cualquier edad, aunque es más frecuente en la niñez y en gente joven.
Mareos, dificultad para hablar, sensación de desconexión con el entorno, convulsiones, rigidez muscular, son parte de los síntomas más frecuentes, pero se requiere de una evaluación exhaustiva y pruebas de imágenes para llegar a un diagnóstico certero, donde toman relevancia la resonancia magnética y la medicina nuclear, así lo destaca Herwin Speckter, físico y especialista de Medicina Nuclear de Cedimat.
Las causas de la epilepsia pueden ser múltiples. Problemas durante el parto, traumatismos, infecciones y tumores, encabezan la lista aunque la mayoría de las veces es desconocida.
El especialista en investigaciones de esta índole, asociada al estudio de las imágenes diagnósticas, comenta que existen distintas formas de epilepsias, las cuales pueden dividirse en dos grandes grupos: focales y generalizadas.
Las focales son aquellas que parten en una región particular del cerebro y las generalizadas son aquellas que desde el inicio afectan a gran parte del cerebro provocando la pérdida de conocimiento en forma inmediata.
Momento de detección
“Para ubicar el lugar del cerebro donde se inicia la crisis, existen una serie de exámenes que pueden contribuir, entre ellos algunos que producen imágenes del cerebro, tales como la resonancia magnética y el estudio Spect por medicina nuclear”, indica el experto.
Agrega que la resonancia magnética se usa para localizar lesiones en el cerebro, tales como tumores, infecciones u otras que pueden provocar una epilepsia.
Sin embargo, en ocasiones esta última pasa desapercibida; la resonancia magnética no identifica la patología, debido a que no siempre se manifiesta una alteración cerebral, sino que las convulsiones se crean dentro del tejido normal del cerebro.
Para estos casos más complejos, los médicos especialistas en epilepsia se apoyan de la medicina nuclear, mediante el Spect, el cual identifica y localiza con certeza el foco o los focos epilépticos.
“Para estos últimos casos, el Spect es sumamente útil, porque permite medir el funcionamiento del cerebro durante una crisis epiléptica y así ayudar a la localización del lugar de donde se inicia la convulsión”, enfatiza el especialista de Cedimat.
Las epilepsias se tratan con medicamentos llamados antiepilépticos o anticonvulsivantes. Existen múltiples medicamentos y se usan diferentes clases de medicamentos en diferentes tipos de epilepsia. Sin embargo, hay algunas epilepsias que no responden a los medicamentos.





